(Porque todos sabemos que, para un nene pequeñito, su papi es el rey y su mami la reina... ¿verdad?).

El sábado pasé el día en casa de Ki con sus padres, su abuela, su hermano y el pequeño sobrinillo, que tiene ya algo más de dos años y es un bicho de cuidado que tiene agotados a sus padres.

El hermano de Ki, aprovechando que estábamos todos por allí y tras la copiosa comida que preparó su madre, decidió echarse la siesta un ratito al fresco, descamisado y todo. Momento que, por supuesto, escogió el peque para robar una torre de ajedrez del juego que tienen los padres de Ki en el salón y tratar de encajársela a su papi dormido por el ombligo.

Menos mal que es lo bastante pequeño como para no atinar bien...